Rodeado de seres
me siento aturdido
por el silencio que nos gobierna
rodeado de cuerpos inertes,
brillosos cuerpos sin blanca pena;
abandonado a la compañía,
como quisiera de ti
un momento de soledad interna,
temo que hoy no estaré solo
rodeado de lo equivocado,
prendido del aire siniestro
que deja la compañía.
Me abandono al silencio,
este cuerpo pide un rato de soledad
para ya no estar golpeado
de seres desconocidos
quienes se aferran a entregarme solo vanidad;
ahora que todo ha cambiado
y la soledad me toma en su regazo
despertando en mí
todos aquellos recuerdos prohibidos
en los que me confundí con el olvido,
quisiera decir que hace mucho tiempo
me abandono el silencio
y que ahora me solo me encuentro
rodeado de seres.
Me abandono al silencio
el silencio de los bosques,
del claustro, de la noche;
el silencio de los historiadores contemporáneos,
el silencio de la ley,
el silencio del sufrir…
Escríbeme cuanto antes,
porque tan largo es el silencio
que me tiene con cuidado.
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