Con tinta en los dedos, camina de un lado hacia el otro buscando un pedazo de papel, una libreta en la que pueda dejar su recuerdo escrito. Su cara escondida entre las sombras que dibuja la vela junto a la ventana por donde entra el brillo de una Luna abandonada. Viene desde la Letra oculta, desde la corteza de sus dedos, desde el frío linóleo a sus pies desnudos, desde la tinta que lo acompaña, desde las letras que alegremente... regala. Este soy yo. En mi más puro momento.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Insomnio
Amantes de la noche,
discípulos de la oscuridad,
solo seremos enteros hasta estar de frente
y saber que lo único que queremos tener en común es nuestra pasión al anochecer,
enamorados del insomnio por pensar en no se que,
sin cerrar los ojos para que pase el tiempo después de cada encuentro
por el afán de aferrarnos al amanecer nocturno
y a sus viajes taciturnos;
juntos para el principio y para el fin.
Promesas y sueños compartidos bajo esta luz de farol,
el valor se pierde con cada suspiro que dejamos escapar
solo para saber que aun vivimos enamorados de lo que no tenemos
y no es importarte del todo el cuando llegara,
tenemos nuestras razones, nuestros pensamientos,
imperfecciones, atribuciones, deseos y pasiones,
pues nos hemos dado cuenta que somos casi iguales,
cosas que no hemos hecho y que morimos por hacer.
Amantes de la noche,
volar sobre los pantanos tristes de la vida,
viajar partiendo de cero con dolores y alegrías,
romper el viento con gritos hechos de alegorías,
amar en silencio al tiempo que me regala tan preciada lejanía,
fuera la luz del día y que entre nuestra amante nocturna,
que nos envuelva el insomnio
y nos deje disfrutar la noche que es tan oscura
y tan tuya y mía.
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